Tipos de apnea del sueño

Muchas personas padecen de apnea del sueño sin saberlo, pero hay signos que pueden hacer sospechar la presencia del trastorno. El ronquido es el síntoma más común de los afectados además de alteraciones de la respiración frecuente y somnolencia durante el día.

Las personas que sufren de apnea del sueño suelen levantarse con frecuencia para ir al baño, se despiertan frecuentemente con la boca seca y al día siguiente presentan cansancio, dolor de cabeza y se quejan de la alta probabilidad de dormirse en situaciones inapropiadas, mientras conduce, lee o asiste a reuniones de trabajo.

Existen tres tipos de apnea del sueño

La más frecuente es la apnea obstructiva del sueño. La interrupción de la respiración sucede mientras el paciente duerme y las partes blandas de la garganta se desplazan hacia atrás y ocluyen la vía. Esto provoca que el paciente se despierte frecuentemente, aunque en la mayoría de los casos no suelen recordar estas breves interrupciones en su sueño.

La apnea del sueño central es cuando el cerebro deja de enviar las señales apropiadas a los músculos que controlan la respiración, por lo que dejan de funcionar, interrumpiéndola. En este caso, la vía respiratoria permanece abierta, pero como los músculos respiratorios permanecen inactivos se produce el cese del flujo respiratorio. La persona afectada se despierta por la falta de oxígeno en la sangre, y es más frecuente que el enfermo recuerde que se despertó durante el sueño.

Y la apnea del sueño mixta se da en el caso que comienzan como una apnea central (El sistema nervioso deja de enviar estímulos a los músculos respiratorios.) y con el tiempo acaba teniendo un componente obstructivo.

El nivel de apnea del sueño también se pueden medir por cuantas interrupciones en la respiración se tiene por noche. Se puede clasificar leve cuando hay entre 5 y 15 apneas por hora. Moderado entre 15 y 30 apneas por hora y, grave o severo cuando pasa de 30 apneas por hora.